martes, 17 de abril de 2012

Experto internacional afirma que Paraguay está enfermo de tabaquismo

El Paraguay está enfermo, enfermo de tabaquismo. Según expresó Daniel Buljubasich, titular de la Asociación Argentina de Tabacología. Afirmó además que una hora de exposición al humo podría generar infartos.

La práctica del tabaquismo ha cobrado más vidas que la tuberculosis, el VIH/Sida y la malaria combinados. En el Paraguay 8 de cada 10 personas son fumadoras y actualmente no existen leyes firmes que protejan a los fumadores pasivos ni que regulen la emisión de publicidad. Daniel Buljubasich, titular de la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT), participó del XI Congreso Paraguayo de Medicina Interna, y diserto sobre el tratamiento de esta enfermedad en el Paraguay.
Buljubasich informó que el primer paso para combatir este problema es lograr la prohibición de fumar en lugares cerrados y posteriormente luchar en contra de la publicidad. En el Paraguay, ya en el 2007, el director del Programa Nacional de Control de Tabaquismo del Paraguay, Víctor San Martín expreso que en menos de 3 años sería prohibida la publicidad del tabaco y se aplicaría la ley de protección al no fumador en todo el país. Hasta el momento, ninguna de las dos disposiciones se ha cumplido.
Los fumadores pasivos, según informo Buljubasich, presentan un aumento en casos de tumores y problemas cardiacos con respecto a quienes no conviven en contacto constante con el humo del cigarrillo.
Según estadísticas, tan solo en el 2003, unas 442 personas fallecieron en el Paraguay a causa de cáncer de pulmón. En su mayoría debido a la constante exposición al humo del cigarrillo.
Fuente: Dpto. Prensa RG.
Adaptación: Daisy Zelaya.
CM Prensa RG.

lunes, 9 de abril de 2012

Prueban la ineficacia de las medidas para proteger a no fumadores en lugares públicos


Un estudio hecho sobre 600 locales gastronómicos y salas de juego muestra que los compartimentos y extractores de aire no impiden daños considerables

Al aprobarse en 2008 la Ley Antitabaco bonaerense fueron varias las organizaciones civiles que cuestionaron el hecho de que se permitiera fumar en ciertos locales gastronómicos y salas de juego. En base a la experiencia de otros países, aseguraban que las "peceras" y sistemas de ventilación previstos para esos lugares no iban impedir que el humo causara igual un daño considerable a los no fumadores. Cuatro años más tarde, la validez de aquella advertencia pudo ser confirmada finalmente sobre terreno.
abre comillasLa concentración de humo de tabaco en casinos y bingos de la Provincia llega a superar en cuatro veces el nivel máximo en que empieza a considerarse riesgosacierra comillas

Un estudio realizado por la Alianza Libre de Humo Argentina sobre 600 locales comprobó que la concentración de partículas tóxicas en el aire de bingos y casinos de nuestra provincia supera hasta en cuatro veces el nivel máximo considerado como saludable; y que los clientes de bares y restaurantes con espacios compartimentados para fumadores no dejan de estar expuestos a los efectos nocivos del humo ajeno.
"Decidimos hacer el estudio porque desde que en junio último se sancionó la Ley Nacional Antitabaco empezamos a recibir muchísimas quejas de trabajadores de salas de juego de la Provincia. Lo que plantean esencialmente es cómo puede ser que una ley nacional respete su derecho a la salud y una provincial los perjudique vulnerando ese derecho. Queríamos demostrar hasta qué punto está en juego la salud de la gente para pedirle a las autoridades de la Provincia que ajusten su legislación a las exigencias nacionales", explica Marita Pizarro, la coordinadora de la Alianza Libre de Humo Argentina.
Lo cierto es que al comprobar efectivamente que existe un perjuicio considerable, "el estudio pone en evidencia que la Provincia está violando un derecho constitucional, como es el derecho a la salud. Pero además, desde el momento en que una de cada siete muertes en ámbitos labores se debe a la exposición a humo de tabaco, también está incurriendo en una discriminación hacia las personas que trabajan en lugares donde se permite fumar, ya que deja que haya trabajadores de primera y de segunda", sostiene Verónica Schoj, la directora de la Fundación Interamericana del Corazón.
LO QUE MUESTRA EL ESTUDIO
Realizado en noviembre último por la Alianza Libre de Humo Argentina, una coalición que reúne a un centenar de organizaciones civiles, el estudio sobre contaminación por tóxinas de tabaco en lugares públicos tuvo por objetivo medir el riesgo al que están expuestas las personas que no fuman en jurisdicciones donde no rigen leyes 100% libres, como es el caso de la Provincia de Buenos Aires.
Con ese propósito se realizaron mediciones de partículas respirables de humo de tabaco en 25 salas de juegos bonaerenses, donde (por tener una superficie mayor a los 400 metros cuadrados) se permite fumar; como así también en locales gastronómicos habilitados para tener sectores exclusivos para fumadores. Los datos obtenidos allí se compararon luego con los de otros locales de su mismo rubro bajo leyes 100% libres de humo en el contexto de un estudio que abarcó un total de 600 mediciones.
Clic para ampliarComo resultado de ello se comprobó que "en los bingos y casinos de la Provincia donde se permite fumar, la cantidad de partículas respirables de humo de cigarrillo se encuentra entre las 150 y 230 por millón"; un concentración que "supera en cuatro veces el nivel máximo que los estándares internacionales empiezan considerar riesgoso". Esto probaría que "los sistemas de purificación de aire previstos por la Ley para las salas de juego no protegen a aquellos clientes que no fuman", señala el estudio.
Lo mismo se observó con respecto a los espacios compartimentados para fumadores que pueden tener los locales gastronómicos de más de 100 metros cuadrados en nuestra Provincia. "En los sectores supuestamente libres de humo de esos bares y restaurantes, el nivel de concentración de partículas respirables llegó a se superar las 100 por millón; o sea el doble del máximo admisible. En otras palabras, las divisiones estructurales no impiden que el humo se filtre igual hacia donde están los clientes que no fuman", aseguran los autores del estudio.
EL PERJUICIO ECONOMICO, "UN MITO"
Además de demostrar que las medidas previstas por la Ley Antitabaco bonaerense no protegen la salud de los no fumadores en locales públicos, el estudio de la Alianza Libre de Humo también pone en duda uno de los principales argumentos por los cuales los legisladores terminaron aprobando una norma que permite fumar en salas de juegos y locales gastronómicos: el potencial perjuicio económico que podría sufrir el sector.
"Lo que sucedió en la Provincia al discutirse la Ley no es una novedad; ha pasado en muchos otros lugares del mundo porque forma parte de una conocida estrategia de la industria tabacalera para no perder mercados. Primero instala el mito de que la prohibición de fumar acarrea un 30 por ciento de pérdidas para las salas de juego y locales gastronómicos; y luego busca el apoyo de esos sectores para impedir leyes 100% libres de humo. Pero lo cierto es que esas pérdidas no se dan en la realidad, como pudo comprobarse en el propio casino de Mar del Plata", sostiene Verónica Schoj.
Sucede que pese a encontrarse bajo una legislación provincial que lo habilita para que se fume en sus salones de juego, el Casino de Mar del Plata optó por adherir a una ordenanza municipal 100% libre de humo. Y lo mismo habrían resuelto en el bingo de Bahía Blanca. Como se trataba de dos excepciones en territorio bonaerense, los autores del estudio sobre contaminación por humo de tabaco analizaron el factor económico en ambas experiencias y pudieron corroborar lo que suponían.
"Nos contactamos con los directivos de esas salas de juego para preguntarles cómo les había ido luego de declararse libres de humo y la respuesta que nos dieron fue la misma: no habían perdido clientes ni habían visto mermar su ganancias al no permitir fumar. Pero además, ambos reconocieron haber logrado reducir de esa forma la tasa de ausentismo de su personal por problemas de salud", asegura Pizarro.
TRAS UNA ADECUACION NORMATIVA
"La industria tabacalera promueve legislaciones como la bonaerense porque sabe por experiencia que son muy difíciles de hacer cumplir y en consecuencia no desnaturalizan el consumo de tabaco. De ahí que insistimos en que lo único que protege la salud de la población son las leyes 100 por ciento libres de humo como la que rige a nivel nacional", sostiene la directora de la Fundación Interamericana del Corazón.
"Con una ley nacional de esas características -agrega- resulta inadmisible que la Provincia de Buenos Aires sostenga una normativa que no protege a su gente. Porque lo cierto es que al permitir que se fume en bingos y casinos como en otros lugares de trabajo, la Provincia de Buenos Aires está condenando a muchísimas personas que no fuman a que se enfermen y mueran por las mismas causas que un fumador: de infartos y cánceres de pulmón", afirma Verónica Schoj.
A las vista de los resultados del estudio, sus aseveraciones no parecen desproporcionadas. Los niveles de humo registrados en algunas de las salas de juego de la Provincia son suficientes para que convertir al cabo de ocho horas a una persona que no fuma en un fumador pasivo de diez cigarrillos, según cálculos del Agencia Ambiental de Estados Unidos, uno de los organismos de referencia a nivel mundial.
"En suma -dice la coordinadora de la Alianza Libre de Humo-, la Ley Antitabaco bonaerense no sólo no protege a las salas de juego y locales gastronómicos de supuestos perjuicios económicos sino que, por sobre todo, tampoco protege la población. Dadas las evidencias, esperamos que las autoridades de la Provincia tomen medidas para adecuarla a las exigencias nacionales", confiesa.

jueves, 22 de marzo de 2012

El mejor día para dejar de fumar es hoy

Para lograrlo, se debe tomar la decisión y buscar ayuda profesional. Lo más efectivo es combinar terapia psicológica y medicación. Al margen de la edad y el tiempo en que se haya fumado, tiene impacto sobre la salud y la calidad de vida

 

En la Argentina, hoy, fuma prácticamente una de cada tres personas, según surge de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, que elabora cada cinco años el Ministerio de Salud de la Nación. De acuerdo con ese estudio, en 2009 fumaba el 30,1 por ciento de los adultos de 18 a 64 años, lo que refleja una ligera merma en relación a la encuesta anterior de 2005, cuando lo hacía el 33,4 por ciento de ese grupo etario.
Pero aunque la disminución es una buena noticia, los números reflejan que el tabaquismo sigue siendo un problema importante en el país, con alto impacto a nivel individual, pero también en la salud pública.
“Una de cada dos personas que fuman van a morir por causa del cigarrillo más tarde o más temprano”, advirtió el médico Daniel Buljubasich, presidente de la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), a La Voz del Interior , a la vez que aseguró que, con voluntad y un tratamiento adecuado, es posible abandonar el hábito.
–¿Todas las personas pueden dejar de fumar?
–Sí, dejar de fumar es posible, y todo el mundo puede hacerlo. No es algo reservado para algunos en particular.
–Porque la mayoría asegura que ha intentado muchas veces sin lograrlo y que hace falta una fuerza de voluntad que no tienen.
–En general, se apuesta al tema de la voluntad, y la verdad es que eso es un error porque el adicto, por definición, no tiene voluntad para dejar de fumar. Pero sí es cierto que se apuesta al esfuerzo y también al trabajo. Y también es real que mucha gente ha intentado y no ha podido. Pero lo que pasa es que muchas veces se intenta mal, no se consiguen buenos resultados y queda la idea de que es más difícil de lo que es en realidad. Y así ya queda instalada la idea de que no se va a poder.
–¿Qué es intentar mal?
–Es hacerlo de manera inadecuada y en momentos inadecuados. El peor error que se comete es intentar hacerlo solo, “porque se metió solo en esto y tiene que salir solo”, es decir, sin ayuda profesional. Mucha gente dice “un día decidí no fumar más, tiré el paquete y ya está”, pero en realidad es muy poca la gente que puede hacer eso. La generalidad necesita trabajar esa situación.
–¿Qué hay que hacer, entonces, en concreto?
–Lo primero es, no digo tener voluntad, pero sí tomar una decisión. Lo segundo es buscar la ayuda adecuada. Lo tercero es comprometerse a trabajar en serio, o sea, estar decidido a hacer un buen intento. Nosotros no pedimos ni garantizamos éxito, sino que la persona se comprometa a hacer el mejor intento que pueda.
–¿El método es igual para todos o se diseña a medida?
–No hay un solo método ni tenemos el librito con el método perfecto. Se trabaja un tipo de terapia psicológica cognitiva conductual que apunta a aportar conocimientos y a orientar en las conductas, y a eso se suma medicación de distintos tipos. O sea que esto es como hacer una receta magistral o una receta de cocina: hay que ir poniendo de cada cosa en cada caso en particular. No es lo mismo alguien de 30 años, que quiere dejar de fumar porque su pareja no tolera el humo, que alguien de 60 que fuma hace 40, tiene un enfisema severo y está con oxígeno permanente. Hay que ser flexible para adecuar el tratamiento a cada uno.
–¿Qué líneas de medicamentos se usan?
–Hay tres, y cada persona se favorecerá con una en particular. Una son los sustitutos de la nicotina, como parches y tabletas. La segunda se basa en el bupropion, un antidepresivo no demasiado efectivo como tal, pero sí para dejar de fumar. Y la tercera, la vareniclina, que es la más nueva y que tal vez tenga la ventaja de ser el primer fármaco que se diseñó en forma específica para dejar de fumar. Cada droga tiene sus ventajas y desventajas, pero lo que está claro es que si se hace el tratamiento conductual y se agrega medicación, aumentan muchísimo las chances de éxito, y viceversa. O sea, lo recomendable es hacer las dos cosas juntas.
–¿Los fármacos tienen efectos colaterales?
–Siempre hay una medicación que se va a poder utilizar, aunque haya que tomar precauciones. Y no hay que olvidar que son fármacos para tratar una enfermedad que mata a uno de cada dos consumidores. Porque uno de cada dos fumadores tarde o temprano muere por el cigarrillo. Por eso, es absurdo que los fumadores pregunten si los fármacos les van a hacer mal, cuando el cigarrillo mata. De hecho, si tuviera prospecto, nadie fumaría...
–¿Sirve dejar de fumar después de 20 o 30 años?
–Por supuesto. Siempre hay mejoría, a cualquier edad, al margen de los años de fumador que se lleven y del estado de salud que se tenga. Siempre tiene impacto sobre la salud y aparte posibilita otras cosas, como salir de una adicción, recuperar la autoestima y mejorar el estado de ánimo, porque fumar produce depresión. O sea que hay más de lo que se mide en un electrocardiograma o una espirometría. Por eso, el mejor día para dejar de fumar es hoy.
–¿Cuál es el índice de éxito de los tratamientos?
–En un tratamiento multicomponente, las tasas rondan entre el 40 y el 50 por ciento. O sea que se puede decir que uno de cada dos que lo intenta seriamente lo logra. Y es un porcentaje muy bueno si se tiene en cuenta que el tabaquismo es una adicción.

Fuente: La Voz del Interior
Enlace:  http://www.lavoz.com.ar/argentina/mejor-dia-para-dejar-fumar-es-hoy#

jueves, 9 de febrero de 2012

OPS exige prohibir publicidad de cigarrillos en todos los países de la región



El organismo felicitó a los países del continente por la reducción del consumo de tabaco, pero advirtió que aún faltan medidas más estrictas. Entre ellas, propusoaumentar los impuestos
Crédito foto: AFP


Trece países del continente, donde mueren 1 millón de personas al año a causa del cigarrillo, ya tienen leyes que prohíben fumar en lugares públicos cerrados y oficinas, destacó la Organización Panamericana de Salud (OPS) en un informe.

En contraste, 24 países carecen de legislación que prohíba la publicidad de los productos de tabaco en los medios de comunicación, indicó. Sólo Colombia y Panamá poseen normas en ese sentido y las aplican.

La OPS recordó que un convenio marco para el control del tabaco, en vigencia desde 2005 y ratificado por 29 países del continente, llama a instaurar la prohibición de las promociones en un plazo de cinco años.

Asimismo, el documento solicita a las naciones ir incrementando paulatinamente los impuestos al tabaco para hacer que su precio al público aumente. No obstante, "pocos países lo han hecho", se quejó el organismo panamericano.

En este sentido, Chile y Argentina son los países que más avanzaron, pues tienen una tasa impositiva de 75% del valor de venta al consumidor.

Tres recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra esos productos son cumplidas por 16 países en cuanto a advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos: que ocupen al menos el 50% de la superficie, que tengan imágenes y que eliminen términos "engañosos" como 'suaves' o 'light'.

Pero "pocos países en América ofrecen una ayuda fuerte para dejar de fumar, como lo recomienda el convenio marco", con líneas telefónicas de apoyo, terapias y servicios de ayuda gratis y de fácil acceso, agregó la OPS.

Ese documento no fue ratificado aún por Argentina, Cuba, los Estados Unidos, El Salvador y Haití. Mientras que República Dominicana es el único país que ni siquiera lo firmó.




Fuente: AFP